Un paro nacional de médicos de cabecera del PAMI por 72 horas se desarrolla en todo el país desde el lunes 13 de abril, en medio de un fuerte conflicto con el Gobierno nacional por cuestiones salariales y cambios en el sistema de pagos.
La medida de fuerza fue impulsada por profesionales que reclaman una mejora en sus ingresos y rechazan modificaciones implementadas recientemente en el esquema de remuneraciones. Según indicaron desde el sector, estos cambios implican en la práctica una reducción de honorarios, lo que motivó el cese de actividades.
El conflicto se da en un contexto de crisis más amplia dentro del PAMI, que arrastra deudas con prestadores y dificultades financieras. Incluso, desde el propio Gobierno nacional reconocieron la situación, aunque aseguraron que los pagos comenzaron a regularizarse.
La protesta impacta directamente en la atención de millones de jubilados y pensionados. Durante las 72 horas de paro se ven afectados principalmente los turnos programados y consultas habituales, mientras que solo se garantizan las urgencias.
Según datos del sistema, el PAMI cuenta con millones de afiliados en todo el país y depende de una amplia red de médicos de cabecera, por lo que la medida genera demoras y complicaciones en la atención diaria.
En la región, la situación se replica con suspensión de turnos y reprogramaciones, afectando a pacientes que dependen de controles médicos periódicos y seguimiento de tratamientos.
El reclamo de los profesionales incluye la derogación de la resolución que modificó el sistema de pagos, una recomposición de honorarios y mejores condiciones laborales.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y no se descarta la continuidad de medidas si no hay respuestas concretas en los próximos días.