Australia amaneció el lunes sumida en el dolor tras un ataque terrorista contra una celebración de la comunidad judía en la icónica playa de Bondi, en Sídney, que dejó al menos 15 personas muertas y decenas de heridos. El hecho ocurrió el domingo por la tarde durante un evento en el marco de la festividad Judia.
La policía de Nueva Gales del Sur informó que dos hombres armados abrieron fuego contra la multitud, junto a la playa, y que uno de ellos murió abatido por las fuerzas de seguridad mientras el otro fue detenido y permanece en estado crítico en un hospital bajo custodia policial.
ATAQUE CATALOGADO COMO TERRORISMO ANTISEMITISTA.
Las autoridades australianas calificaron el tiroteo como un acto terrorista dirigido contra la comunidad judía, en el primer día de Janucá. Las víctimas mortales tienen edades que van desde los 10 hasta los 87 años, incluyendo a civiles, y al menos 40 personas permanecen hospitalizadas, según datos oficiales.
La investigación reveló que los presuntos atacantes habrían estado motivados por ideologías extremistas, y en el vehículo que utilizaron se habría encontrado una bandera relacionada con el grupo Estado Islámico, según fuentes citadas por medios locales.
HISTORIAS DE HEROÍSMO EN MEDIO DE LA TRAGEDIA.
Entre las escenas que conmueven al país, destaca la historia de un comerciante de origen sirio que logró desarmar a uno de los agresores durante el ataque. Por ese acto de valentía, que ayudó a salvar muchas vidas, Ahmed fue hospitalizado tras sufrir múltiples heridas y podría perder un brazo, aunque él mismo afirmó que “lo volvería a hacer”.
El primer ministro australiano, visitó al hombre en el hospital y lo calificó como un “héroe de la vida real”, al tiempo que instó a la unidad nacional frente al horror vivido.
RESPUESTA Y SEGURIDAD INTERNACIONAL.
El ataque generó reacciones de condena en todo el mundo y llevó a países como Francia a reforzar la seguridad en lugares de culto judíos durante celebraciones similares.