La propuesta de una diputada provincial de Buenos Aires generó debate en el sector agropecuario y en el ámbito político, luego de presentar un proyecto para aplicar un impuesto a la emisión de gases de origen bovino, principalmente metano, uno de los gases señalados como responsables del calentamiento global.
El objetivo del proyecto es incentivar prácticas ganaderas más sostenibles y, según sus fundamentos, acompañar estándares ambientales internacionales que buscan reducir la huella de carbono de la producción de alimentos.
La iniciativa fue cuestionada por entidades rurales, que advierten que podría encarecer los costos del sector y trasladarse al precio final de la carne. También señalan que la medida desconoce avances ya realizados en materia de manejo ambiental. Por otro lado, distintos sectores ambientalistas valoraron que se discuta el impacto climático de la actividad ganadera.
El proyecto aún no fue debatido en comisión, pero promete seguir en el centro de la agenda por el alcance económico y productivo que podría tener.