El juez Fabián Lorenzini, a cargo del concurso preventivo de la agroexportadora Vicentin S.A.I.C., homologó la propuesta presentada por Grassi S.A. y dispuso la transferencia total de las acciones de la cerealera a la firma oferente, marcando una nueva etapa para una de las empresas más emblemáticas del sector agroindustrial argentino.
La decisión fue formalizada este jueves en una sentencia de 52 páginas dictada por el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, en la que Lorenzini rechazó las impugnaciones presentadas por competidores y otros actores interesados, al considerar que la propuesta de Grassi SA cumplió con los requisitos legales y obtuvo las mayorías necesarias de acreedores para ser homologada.
Con la resolución, Grassi SA asume el control total de Vicentin, empresa que había entrado en concurso de acreedores en 2020 tras sufrir un default financiero. El fallo establece que, antes de la ejecución del traspaso accionario, deberá levantarse la inhibición concursal sobre las acciones y que la empresa oferente presente, en un plazo de tres días hábiles, un cronograma detallado de pagos y cumplimiento de obligaciones comprometidas con los acreedores, incluyendo condiciones para quienes no optaron por una propuesta específica.
Grassi SA, con más de un siglo de trayectoria en el agro argentino, celebró la homologación y afirmó mediante un comunicado que “asume formalmente la conducción de la empresa” y que inicia una nueva etapa bajo el concepto de “Nueva Vicentin Argentina”, con planes de consolidar operaciones, renovar inversiones y fortalecer vínculos con clientes, proveedores y trabajadores.
El proceso había enfrentado diversas impugnaciones, incluyendo las de Molinos Agro y Louis Dreyfus Company, pero el juez las consideró improcedentes e infundadas, despejando el camino para la formalización del acuerdo y el cambio societario.
La agroexportadora, que funcionó como uno de los principales actores del complejo cerealero del país antes de su crisis, ahora inicia una nueva etapa bajo la gestión de Grassi SA, con la expectativa de mantener su actividad operativa y proyectar inversiones que permitan su desarrollo y continuidad en el mercado.