La situación del empleo en Santa Fe continúa siendo delicada. Según datos oficiales del Ministerio de Trabajo provincial, unos 3.400 trabajadores permanecen suspendidos en el marco de procedimientos preventivos de crisis, una herramienta que utilizan las empresas cuando no pueden sostener el nivel de actividad ni garantizar la continuidad laboral.
El secretario de Trabajo, Julio Genesini, explicó que actualmente 46 empresas atraviesan este tipo de procesos. Aunque la cifra está por debajo del pico registrado a inicios de 2024 —cuando más de 11.000 trabajadores estuvieron afectados—, la cantidad actual sigue siendo considerada “alta y preocupante” por el Gobierno.
SECTORES MÁS COMPROMETIDOS
La mayor parte de las suspensiones se concentra en el sector metalúrgico y en industrias vinculadas a la producción de bienes durables, especialmente en el sur de la provincia, donde la caída de la demanda fue más profunda.
Otro de los factores que influye es la persistente dificultad de las pymes para recomponer su nivel de ventas, lo que deriva en un uso más prolongado de las suspensiones como mecanismo para evitar despidos definitivos.
UNA RECUPERACIÓN QUE AVANZA LENTO
Desde el Ministerio de Trabajo señalan que, aunque hay algunos síntomas de reactivación en sectores puntuales, la recuperación del empleo “todavía no se refleja de manera significativa”. Por eso, el sistema de crisis sigue funcionando como un puente para sostener los puestos laborales mientras la actividad económica intenta estabilizarse.
El Gobierno provincial mantiene abiertas las mesas de seguimiento con sindicatos y empresas, y anticipó que continuará interviniendo para evitar que las suspensiones se conviertan en cesantías.