Argentina incorporó una nueva alternativa de anticoncepción de emergencia con la llegada del acetato de ulipristal (UPA), un medicamento que amplía el tiempo disponible para prevenir un embarazo no planificado luego de una relación sexual sin protección o ante una falla del método anticonceptivo utilizado.
La principal diferencia respecto a la tradicional “pastilla del día después” es que este nuevo método puede utilizarse hasta 120 horas, es decir cinco días después de la relación sexual, manteniendo niveles de eficacia superiores durante ese período.
Especialistas explicaron que el acetato de ulipristal actúa retrasando o inhibiendo la ovulación, evitando así la posibilidad de fecundación. Además, indicaron que mantiene efectividad incluso en etapas más cercanas al proceso ovulatorio, donde otros anticonceptivos de emergencia, como el levonorgestrel, pueden perder capacidad de acción.
Desde entidades médicas remarcaron que se trata de una herramienta de emergencia y no de un método anticonceptivo de uso habitual. También aclararon que no interrumpe embarazos ya implantados y, por lo tanto, no es un medicamento abortivo.
La Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA) destacó la importancia del acceso temprano y señaló que, aunque puede administrarse hasta cinco días después, la eficacia continúa siendo mayor cuanto antes se utilice.
En Argentina ya existían métodos de anticoncepción de emergencia, pero la incorporación del ulipristal representa una ampliación de opciones dentro de la salud reproductiva y una nueva herramienta para reducir embarazos no intencionales.