La empresa Aguas Santafesinas S.A. (ASSA) anunció que avanzará con intimaciones formales y, de ser necesario, la reducción del servicio a grandes usuarios morosos, en el marco de una política orientada a garantizar la equidad y la sustentabilidad del sistema de agua potable y saneamiento en la provincia.
Según información oficial, la medida apunta principalmente a usuarios no residenciales con alta capacidad de consumo y pago, como industrias, comercios e instituciones, que mantienen deudas acumuladas desde hace varios años. Desde la empresa indicaron que existen más de 1.000 grandes deudores, con pasivos que en conjunto superan los 700 millones de pesos, mientras continúan utilizando el servicio de manera regular.
Desde ASSA explicaron que el procedimiento contempla etapas progresivas. En primer lugar, se envían intimaciones para regularizar la deuda, ofreciendo alternativas como planes de pago. En los casos en que no haya respuesta, la empresa está facultada a reducir el suministro de agua a un caudal mínimo, como medida previa a eventuales acciones más severas.
La presidenta de Aguas Santafesinas, Renata Ghilotti, remarcó que estas acciones no tienen un carácter punitivo, sino que buscan preservar un servicio esencial que se sostiene con el aporte de todos los usuarios. En ese sentido, señaló que la mora prolongada de grandes consumidores genera una situación de inequidad, ya que el costo del sistema termina siendo afrontado por quienes cumplen con sus obligaciones.
Desde el gobierno provincial destacaron que esta política forma parte de una gestión responsable del servicio público, orientada a asegurar inversiones, mantenimiento de la infraestructura y una prestación eficiente en toda la provincia.
Asimismo, aclararon que los usuarios residenciales y sectores vulnerables no son el objetivo de estas medidas, y que la prioridad es lograr que quienes consumen grandes volúmenes de agua y cuentan con capacidad económica regularicen su situación para no afectar el funcionamiento general del sistema.