En el marco del proceso judicial de la empresa Vicentin, el juez Fabián Lorenzini autorizó avanzar en un esquema que permitirá reactivar las plantas desmotadoras de algodón vinculadas a Algodonera Avellaneda.
La medida se da en el contexto del plan impulsado por el grupo empresario encabezado por Grassi, que tomó el control de la firma, y apunta a poner nuevamente en funcionamiento las instalaciones ubicadas en Chaco y Santiago del Estero.
El esquema prevé que estas plantas vuelvan a operar mediante acuerdos productivos, en un intento por recuperar la actividad industrial y sostener las fuentes de trabajo afectadas por la crisis del grupo.
Según se informó, la reactivación incluye una inyección inicial de fondos para cubrir gastos operativos, salarios y puesta a punto de las instalaciones, que se encontraban paralizadas por la situación financiera de la empresa.
La decisión judicial se enmarca dentro de una serie de medidas orientadas a evitar la quiebra y reactivar el entramado productivo vinculado a la firma, que atraviesa un prolongado proceso concursal.
Con este avance, se busca recuperar parte de la actividad del complejo algodonero en el norte argentino y generar condiciones para la continuidad operativa de las empresas involucradas.