La Legislatura de la Santa Fe aprobó este jueves la nueva Ley Orgánica de Municipios, una normativa que reemplaza un régimen vigente desde hace más de 60 años y que moderniza el funcionamiento institucional de todas las localidades del territorio provincial.
Uno de los cambios más relevantes es que las 365 localidades santafesinas pasarán a denominarse municipalidades, eliminando la figura de comunas. A partir de esta transformación, todas contarán con una estructura institucional unificada y estarán encabezadas por un intendente como máxima autoridad ejecutiva.
La nueva legislación también establece que aquellas ciudades con más de 10.000 habitantes podrán dictar su propia Carta Orgánica, lo que les permitirá definir sus propias normas de organización en función de su identidad, historia y necesidades.
Entre otros puntos destacados, se incorporan herramientas de participación ciudadana como la iniciativa popular, el referéndum, la consulta popular y la revocatoria de mandato, mecanismos que buscan ampliar la intervención de los vecinos en la toma de decisiones.
Además, la ley fija un proceso formal de transición entre gobiernos, ordena los mecanismos de elección de autoridades locales y otorga respaldo legal a los municipios para actuar en áreas clave como la protección animal, el cambio climático, la defensa del consumidor, la prevención del delito y el desarrollo productivo local.
La reforma marca un cambio estructural en la organización política de la provincia y apunta a fortalecer la autonomía y la capacidad de gestión de los gobiernos locales.