La empresa La Nueva Vicentín Argentina anunció que comenzó a cumplir con los pagos a sus acreedores luego de la homologación judicial del cramdown. Según informó el directorio de la compañía, el lunes 19 de enero de 2026 se efectivizaron los primeros anticipos financieros acordados en la propuesta aprobada por el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, a cargo del juez Fabián Lorenzini.
De acuerdo a lo comunicado oficialmente, hasta el momento 664 acreedores ya recibieron los pagos correspondientes, mientras que el proceso continúa para aquellos beneficiarios que aún se encuentran completando la documentación requerida.
OPCIONES DE PAGO
Los pagos realizados corresponden a dos categorías específicas de acreedores que optaron por distintas alternativas de cobro:
- Categoría A2 – Abastecimiento Directo con Anticipo Financiero: incluye a los acreedores que eligieron recibir 200 toneladas de soja por cada mil dólares de crédito. En estos casos, se otorgó un anticipo de hasta 25.000 dólares, que cubre como máximo el 80% de la acreencia. Esta opción contempla una recuperación de hasta el 140% del crédito y una bonificación de 7 dólares por tonelada una vez cubierto el anticipo.
- Categoría A3 – Fideicomiso con Anticipo Financiero: comprende a quienes integraron sus derechos en un fideicomiso, percibiendo anticipos de hasta 25.000 dólares, equivalentes a un máximo del 50% del crédito.
REACTIVACIÓN PRODUCTIVA
En cuanto a la actividad industrial, la planta de Ricardone se encuentra operando a plena capacidad, con un procesamiento cercano a las 90.000 toneladas mensuales de girasol y sus derivados. En tanto, la planta de San Lorenzo atraviesa su parada anual programada, con tareas de mantenimiento y actualización, y con inversiones ya en ejecución según lo comprometido por la empresa.
Desde el directorio también señalaron que se están analizando todas las unidades de negocio del grupo con el objetivo de avanzar en su puesta en valor y reactivación.
El inicio efectivo de los pagos constituye un hecho relevante dentro del proceso de reestructuración de Vicentín, que ingresó en convocatoria de acreedores en diciembre de 2019 tras acumular una deuda superior a los 1.500 millones de dólares.