La Justicia de Santa Fe condenó a un efectivo policial por sustraer las cuatro cubiertas de un patrullero oficial y venderlas para saldar una deuda personal, en un hecho que se viralizó por su singularidad y la rapidez con que se resolvió el expediente.
Se trata de José Nicolás López, de 40 años, quien se desempeñaba como subinspector en la Comisaría Primera de la Unidad Regional XVI, con sede en San Justo. Entre el 24 y el 26 de diciembre, mientras estaba de servicio, retiró las cuatro ruedas de un móvil policial estacionado en la dependencia y posteriormente las vendió a un tercero para pagar una deuda de 400.000 pesos.
La causa fue investigada por el fiscal Ezequiel Hernández, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), y se resolvió mediante un juicio abreviado en los Tribunales de la ciudad de Santa Fe. El juez Pablo Ruiz Staiger impuso una pena de tres años de prisión condicional, junto con inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer cargos públicos y una multa de 90.000 pesos, que es el máximo previsto por la ley para este tipo de delitos.
Durante la investigación, se analizó el GPS del móvil, cámaras de seguridad y testimonios que permitieron esclarecer el hecho. Los fiscales también señalaron que, al advertir la investigación en marcha, el agente intentó entorpecer el proceso e incluso presionó al comprador de las cubiertas para que las ocultara.
Además de la pena principal, el condenado fue sujeto a una serie de normas de conducta, entre ellas la prohibición de acercarse a los testigos y de portar armas de fuego por un plazo de tres años.
El caso se convirtió en uno de los hechos policiales más insólitos de la provincia en los últimos meses, y la rápida intervención de la Fiscalía y del Poder Judicial permitió una resolución expeditiva del proceso.