A más de dos semanas de la desaparición de Rubén Antonio Solís, de 54 años, las fuerzas de seguridad continúan desplegando un amplio operativo de rastrillaje en Malabrigo y la zona rural, sin que hasta el momento se hayan registrado novedades sobre su paradero.
Los trabajos se intensificaron en campos, montes, arroyos y otros sectores de difícil acceso, con la participación de efectivos policiales, personal de la Dirección General de Seguridad Rural "Los Pumas", baqueanos y jinetes que colaboran con caballos aportados por productores de la región para ampliar el área de búsqueda.
En paralelo, la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia difundió un pedido oficial de paradero por disposición de la Fiscalía Regional IV. El organismo solicita a la comunidad aportar cualquier información que pueda contribuir a localizar a Solís, quien fue visto por última vez el 14 de junio en la ciudad de Malabrigo.
Según la descripción oficial, Rubén Solís mide aproximadamente 1,70 metro, es de contextura delgada, tez trigueña, tiene cabello corto canoso, ojos marrones y una cicatriz en la parte interna de la oreja derecha. Al momento de su desaparición vestía una campera verde oscuro, pantalón jogging gris con franjas oscuras, gorro de lana negro con rayas blancas, bufanda verde con rayas negras y zapatillas negras. Además llevaba una radio portátil, una botella de agua, un reloj deportivo negro y un rosario blanco.
Durante los últimos días también se realizó una movilización de vecinos y familiares que reclamaron avances en la investigación. Tras la manifestación, autoridades de la Unidad Regional IX informaron que el operativo continuará con todos los recursos humanos y logísticos disponibles y mantendrán contacto permanente con la familia hasta lograr establecer el paradero del hombre.
Las autoridades reiteraron que cualquier dato puede ser comunicado al 911, a la dependencia policial más cercana o a la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe.