El Gobierno de la Provincia de Santa Fe fijó oficialmente su posición frente al proyecto de nueva Ley de Biocombustibles que se debate en el Senado nacional y solicitó modificaciones para fortalecer la producción y ampliar las inversiones en el sector.
Entre los principales planteos, la provincia propuso elevar el corte obligatorio de biodiésel del actual 10% al 15% (B15), con la posibilidad de avanzar gradualmente hasta un 20% cuando las condiciones de competitividad lo permitan. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo señalaron que mantener el esquema vigente limita la capacidad instalada y reduce el incentivo a nuevas inversiones.
Además, Santa Fe pidió limitar la discrecionalidad estatal en la aplicación del régimen, planteando que la Secretaría de Energía solo pueda reducir temporalmente los porcentajes obligatorios en situaciones excepcionales de abastecimiento y por un plazo máximo de 90 días.
La propuesta también incluye reservar una parte del mercado para productores independientes, incentivar el desarrollo de combustibles de nueva generación y garantizar reglas de competencia para el acceso a materias primas estratégicas.
El Gobierno provincial sostiene que estas medidas buscan generar previsibilidad, impulsar inversiones y fortalecer una actividad considerada estratégica para la economía santafesina.